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Tecnología accesible al servicio de las personas con parálisis cerebral

Jueves, 07 Mayo 2015 00:00 Escrito por  La Ciudad Accesible Visto 1851 veces
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Persona con parálisis cerebral en la presentación del Proyecto ABC. Persona con parálisis cerebral en la presentación del Proyecto ABC.

Desarrollan un proyecto que permite potenciar la comunicación de las personas con parálisis cerebral

“El sistema ABC ya está en la calle y, aunque sus diferentes módulos aún no nos permiten tener comunicaciones completamente fluidas, su presencia en el mercado supone un paso tan interesante como esperanzador”, dice Mariano Lloria, experto en comunicación alternativa, trabajador de AVAPACE y representante de nuestra asociación en este ambicioso proyecto. Él ha sido el enlace entre los investigadores y los usuarios. Con su apoyo desgranamos a continuación más detalles sobre el sistema de comunicación ABC.

ABC es un proyecto de cofinanciado por la Unión Europea mediante el VII Programa Marco. Ha estado liderado por el Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV) con Juanma Belda al frente y en él han participado cinco centros investigadores de primer nivel ubicados España, Alemania, Austria e Italia, junto con dos pymes tecnológicas de Portugal y España. AVAPACE ha sido el socio encargado de poner su experiencia práctica al servicio de la investigación y de realizar las pruebas con la colaboración de Juan-Santana López Díaz, usuario de AVAPACE que ha derrochado paciencia y buen humor probando todos sensores y dispositivos que los estudiosos han puesto a su alcance.

El objetivo del proyecto ABC era buscar un sistema que mejore la comunicación efectiva de personas con parálisis cerebral sin comunicación oral y sin control motor.

Acceso del usuario al ordenador

El primer aspecto de la investigación consistió en diseñar métodos de acceso de estas personas a un ordenador o una tableta para facilitar su comunicación. Para ello se trabajó desde dos perspectivas: la posibilidad de manejar el dispositivo mediante el pensamiento a través de bioseñales o hacerlo mediante sensores inerciales.

La primera propuesta, denominada por la comunidad internacional BCN (Brain Computer Interface), centró buena parte de la investigación y ha dado buenos resultados,  aunque la tecnología resultante aún es difícil de utilizar, por lo que Lloria, nuestro experto en el proyecto, aconseja esperar un poco a que las investigaciones avancen en este frente.

El segundo método de acceso a los dispositivos inteligentes se ha basado en acelerómetros, la misma fórmula que permite a nuestros teléfonos inteligentes girar la pantalla según nuestra posición. Esta vía de investigación ha dado como resultado un producto de gran interés porque ofrece una buena usabilidad y una excelente curva de aprendizaje. Este dispositivo ya lo está produciendo una spin-off del CSIC, una pequeña empresa derivada del mayor organismo investigador del estado español.

Comunicación a través de una tableta

El segundo segmento desarrollado en el proyecto ABC sigue la secuencia lógica de la comunicación, de modo que una persona usuaria, una vez que puede interactuar con un ordenador o tableta,  tenga la oportunidad de emitir sus mensajes a través de dicho dispositivo y comunicarse para expresar sus necesidades y manejarse en la vida diaria. Para ello se ha desarrollado un comunicador mediante pictogramas. Funciona sobre Android y ya está disponible en Google Play (con el nombre de ABC Comunicator) de forma gratuita. Las primeras opiniones de los usuarios son buenas pues, aunque por ahora es un sistema relativamente limitado, las actualizaciones sucesivas permiten augurar un excelente rendimiento en poco tiempo.

Autogestión de la salud y las emociones

Otra de las innovaciones resultantes del sistema de comunicación ABC es un elemento para descubrir, registrar y comunicar las emociones. Tal y como explica Belda, del IBV, el sistema contiene un sensor que reacciona a las respuestas eléctricas que generan las emociones. De este modo detecta si estas son positivas, neutras y negativas y si son de baja o de alta intensidad. El resultado es un módulo que identifica hasta cinco estados emocionales y que entusiasma a nuestro experto Mariano Lloria por lo que significa para trabajar con los más pequeños. “Todos necesitamos aprender a reconocer nuestras emociones para gestionarlas correctamente. Este es un proceso que se produce en la infancia a través de la comunicación con nuestros mayores y nuestros iguales pero resulta un proceso muy complejo cuando la comunicación es muy limitada”. Lo más interesante es que este software permite no solo reconocer las emociones de la persona usuaria, sino que ella las confirme y se comunique con su entorno emitiendo mensajes o poniendo en marcha acciones concretas.

El último segmento del sistema ABC es relativo a la salud. Funciona como las cintas que los deportistas se ponen en el pecho para controlar sus constantes vitales como son el pulso y la respiración. El registro de esta información sobre el estado físico de la persona puede enviarse a los profesionales de la salud pero resulta muy importante para que la persona que porta los sensores autogestiones su salud pues, en función de sus constantes podrá generar los eventos que desee, ya sea salir de una habitación o pedir un medicamento.

En definitiva, un proyecto que permite potenciar las capacidades de comunicación de las personas con parálisis cerebral desde su infancia y que abre interesantes caminos.

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