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Un trabajo de la EIA es premiado en Argentina

Martes, 30 Mayo 2017 00:00 Escrito por  La Ciudad Accesible Visto 377 veces
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Momento de la entrega del premio a María Fernanda Garstein por parte del Ministerio de Cultura de Argentina. Momento de la entrega del premio a María Fernanda Garstein por parte del Ministerio de Cultura de Argentina.

Un trabajo fin de curso de la Escuela Internacional de Accesibilidad Universal de La Ciudad Accesible gana un premio del Ministerio de Cultura de la República de Argentina

María Fernanda Garstein es egresada del ‘Experto en audiodescripción y discapacidad visual en museos y exposiciones’ que imparte Ciudad Accesible y Kaleidoscope Access

La traductora premiada se ha convertido de esta manera en Embajadora de La Ciudad Accesible en la República de Argentina y están abordando nuevos proyectos conjuntos

Ya está abierto el plazo para inscribirse en el curso de capacitación sobre ‘Guiado de personas con discapacidad visual en el museo’ que comienza el día 12 de junio

Motivación máxima para los alumnos que se matriculen en el curso sobre ‘Guiado de personas con discapacidad visual en el museo’ que organiza La Ciudad Accesible junto a Kaleidoscope Access en la ‘Escuela Internacional de Accesibilidad Universal, Usabilidad, Diseño para Todos y Atención a la Diversidad’ (EIA), ya que ambas entidades están de celebración tras el premio otorgado recientemente por el Ministerio de Cultura de la República Argentina a la alumna María Fernanda Garstein, traductora de profesión, precisamente por el Trabajo Fin de Curso realizado durante el ‘Experto en accesibilidad y discapacidad visual en museos y exposiciones’.

El curso que consta de 50 horas, comienza el próximo 12 de junio y acaba el 14 de julio y aún quedan plazas disponibles por 112 euros la capacitación completa que busca impulsar la cultura accesible e inclusiva. Además, se convertirá en un homenaje a la argentina María Fernanda por el galardón obtenido en el Concurso Nacional de Innovación Cultural del Ministerio de Cultura del Gobierno de la República de Argentina en la categoría de ‘Proyectos que promueven la inclusión de nuevos públicos en el ámbito de la Cultura’. Por lo pronto, La Ciudad Accesible ya ha nombrado a la alumna premiada como Embajadora de La Ciudad Accesible en Argentina.

El proyecto premiado y que fue evaluado en la acción formativa de La Ciudad Accesible y Kaleidoscope Access, tiene como título ‘Más allá de lo visible. Laboratorio de audiodescripción museística’. En la entrega de premios estuvieron el jefe de gabinete de ministros de la Nación, Marcos Peña; el ministro de Cultura de la Nación, Pablo Avelluto; y el secretario de Cultura y Creatividad del Ministerio de Cultura, Enrique Avogadro, los cuales mostraron el apoyo total del Ministerio a los 32 proyectos de todo el país que serían incubados en Universidades Públicas.

De un total de 540 proyectos presentados de todo el país, el jurado seleccionó a los ganadores según los criterios de innovación y creatividad, generación de nuevos públicos, sustentabilidad, inclusión y fortalecimiento de relaciones entre actores e instituciones. El Concurso de Innovación es una herramienta de la Dirección Nacional de Innovación Cultural, que plantea la oportunidad de generar mecanismos para incentivar la creación de soluciones sustentables de base tecnológica pensadas para los sectores culturales que no se han integrado plenamente a la era digital, e incentivar nuevas estrategias para resolver las necesidades de los nuevos públicos de modo eficaz, alentando su participación en la creación, producción y consumo de bienes culturales.

Entrevista a la premiada en cultura inclusiva

La argentina María Fernanda Garstein es Traductora Pública -o Jurada- de Inglés y Profesora de Inglés para la Enseñanza Secundaria en la Universidad Nacional de Córdoba de la República Argentina. Actualmente trabaja como revisora y traductora en la combinación lingüística inglés a español. También es ‘Máster en Traducción Audiovisual: Localización, Subtitulación y Doblaje’ por la Universidad de Cádiz. Desde el año 2005 trabaja como traductora autónoma en proyectos de traducción y localización al español de importantes empresas y organizaciones educativas de Italia, Alemania, España, Estados Unidos y los Países Bajos.

¿Esperabas cuando hiciste el experto de La Ciudad Accesible que el trabajo fin de curso podía ser premiado por el Ministerio de Cultura de la República de Argentina?

La verdad es que ni siquiera esperaba que mi trabajo de fin de curso recibiese una valoración tan positiva por parte de las docentes que me enviaron comentarios muy elogiosos sobre mi trabajo y, en ese momento, tomé conciencia de lo mucho que había aprendido en el curso de La Ciudad Accesible y que tenía muchas herramientas para seguir desarrollando esta veta profesional. Entonces, cuando me enteré de que el Ministerio de Cultura de la Nación había lanzado un concurso nacional de innovación cultural, sentí que estaba frente a una gran oportunidad de participar y plasmar en mi propuesta ese cúmulo de conocimientos adquiridos y la esencia de mi trabajo final de curso. Aun así, fue una gran sorpresa enterarme del premio.

¿Qué significa este premio para ti? ¿Tiene trascendencia en tu país?


Mi acercamiento a la accesibilidad se dio naturalmente después de que me diagnosticaran otosclerosis en 2013. No voy a negar que eso generó un cimbronazo emocional, y superarlo me llevó un tiempo considerable. Hasta que un día me planteé que no tenía sentido quedarme paralizada por esa nueva realidad y que podría hacer mucho por la accesibilidad desde mi profesión. Ese cambio de actitud me llevó a buscar información, estudiar y formarme en el campo de la traducción accesible. Estudié a distancia un Máster en Traducción Audiovisual por la Universidad de Cádiz donde aprendí sobre audiodescripción y subtitulado para personas con discapacidad auditiva, y luego hice el Experto de La Ciudad Accesible, que complementó idealmente esa formación de posgrado. Por eso este premio tiene muchísima importancia para mí porque, más allá de lo que pueda significar recibir un premio nacional, en mi interior lo vivo como una gratificación, una recompensa que yo misma busqué y obtuve por haberme animado a transformar esas “emociones encontradas” en una energía positiva que me fortaleció como persona y profesional.

En cuanto a la trascendencia del premio, creo que lo más positivo es que permite poner en marcha procesos y mecanismos para llevar a la práctica soluciones pensadas para lograr la plena inclusión de todos los sectores de la sociedad. Para la mayoría de los profesionales autónomos que trabajamos “en solitario”, suele ser difícil acceder a instancias de encuentro o diálogo con los responsables del desarrollo de políticas y proyectos, ya sean de carácter público o privado, para poder hacerles llegar ideas o propuestas. Por eso celebro que este premio haya allanado ese camino.

Después de varios meses desde que se falló el premio, ¿está ya tu proyecto incubado, prototipado y testeado en una incubadora universitaria? ¿En qué Universidad? ¿Qué están haciendo en este proceso?

La etapa de incubación comenzó el 1 de noviembre de 2016. Mi proyecto está incubado en la Incubadora de Empresas de la Universidad Nacional de Córdoba en Argentina, con otros seis proyectos de otras provincias del país. Junto con los responsables de la incubadora, hemos trazado un plan de trabajo que fue aprobado por el Ministerio de Cultura de la Nación, y comenzamos a recibir capacitación en reuniones periódicas presenciales y a través de una plataforma en línea. En este momento, estoy trabajando en la validación de una visita audiodescriptiva con apoyo de diagramas táctiles en el Museo de Arte Religioso Juan de Tejeda, de la ciudad de Córdoba. Celina Hafford, la directora del museo, es una persona encantadora, que ha aceptado el reto de dar cabida a iniciativas como la que estoy desarrollando para promover el acceso de las personas con discapacidad al vasto legado patrimonial que resguarda esa institución, que se compone de más de 9.000 piezas y está considerado uno de los más relevantes en su género en el territorio nacional. Me siento afortunada por contar con su apoyo para validar mi proyecto en el prestigioso museo que ella dirige.

De 540 proyectos seleccionados en una primera ronda, sólo se premiaron finalmente 32. ¿Cuántos hay sobre accesibilidad? ¿Crees que los conocimientos adquiridos con la formación que realizaste con La Ciudad Accesible han servido para que el proyecto fuera catalogado por el Ministerio de Cultura como excelente?

Entre los proyectos premiados, hay seis proyectos que abordan directamente la accesibilidad de las personas con discapacidad en el ámbito cultural. Sin embargo, todos las otras propuestas premiadas en este certamen, sean o no de base tecnológica, pueden complementarse perfectamente con recursos que favorezcan la accesibilidad.

La formación que recibí a través de los cursos de La Ciudad Accesible fue fundamental para sentar las bases conceptuales de mi propuesta de accesibilidad museística. Mi objetivo es que esta formación teórico-práctica me permita llevar al campo de lo profesional y científico las prácticas implementadas de manera informal y poco estructurada en las instituciones museográficas de nuestro país.

Por último María Fernanda, sin duda te has convertido en Embajadora de La Ciudad Accesible. ¿Qué significa esto para ti? ¿Qué significa ser parte de La Ciudad Accesible? ¿Qué palabras tienes o le dedicarías a La Ciudad Accesible?

Si eso supone sumarme al esfuerzo por erradicar la discriminación de las personas con discapacidad por la falta de accesibilidad universal, acepto el honroso desafío de considerarme una Embajadora de La Ciudad Accesible. 

He asumido el compromiso de participar proactivamente en la transformación de la realidad que afrontan las personas con discapacidad en el mundo de hoy. El curso del ‘Experto en accesibilidad y discapacidad visual en museos y exposiciones’ fue una de las mejores instancias de formación que he podido aprovechar a lo largo de mi carrera profesional, y me brindó valiosas herramientas para encauzar ese compromiso. 

Buscar inspiración en los logros que han alcanzado otras naciones en materia de accesibilidad para mí no implica desmerecer los esfuerzos o las aptitudes de los profesionales de mi país. Muy por el contrario, si nos nutrimos de las experiencias de éxito de otros países, como España, y tratamos de emularlas y adaptarlas a nuestra realidad local, podremos ampliar nuestras capacidades y enriquecer nuestras iniciativas. Agradezco haber encontrado en La Ciudad Accesible el gran impulso que necesitaba para decidirme a transitar este camino.

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