Las principales dificultades que nos encontramos cuando accedemos al baño son: puertas estrechas, bañeras altas, platos de ducha con escalones, mamparas de difícil apertura, inodoros sin barras laterales y sin espacio lateral suficiente, grifería de difícil manipulación, espejos mal colocados, accesorios inalcanzables, etc.

Es por ello, que para que un baño sea catalogado como baño accesible deberá cumplir con las exigencias marcadas en el Código Técnico de la Edificación, la Orden de Vivienda 561/2010 y en la correspondiente normativa autonómica.

Publicado en Artículos técnicos