Opinión

La inclusión como necesidad social

Jueves, 26 Enero 2017 00:00 Escrito por  Eva Isidoro Cabañas Visto 1149 veces
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Handbikes en una carrera celebrada en Sevilla. Handbikes en una carrera celebrada en Sevilla.

Reivindicación para participar en la media y la maratón de Sevilla por parte de usuarios de handbikes con discapacidad

¿Por qué haceis deporte? ¿qué os aporta? Lo mismo que estáis pensando es lo que pienso y siento yo. No es una cuestión de diferencias, deferencia o discapacidad, es cuestión de similitudes, valores y capacidad. Leed el texto completo, por favor, quizás así podéis entender que la inclusión no es una "cabezonería" o un capricho de 4 locos, sino una necesidad social.

Parece necesario ofrecer una mejor información respecto de la reivindicación por participar en la media y la maratón de Sevilla, que mantienen las handbikes. El objetivo es dotar de razones a todas aquellas personas que nos están apoyando en estos días y, para ello, se ha preferido utilizar el verbo en primera persona.

Allá por el año 2009 conocí y probé una handbike por primera vez. Nunca antes había hecho ningún tipo de deporte. Nunca antes había entendido las experiencias que me contaban amistades y familiares cuando salían a correr. 

Nunca antes supe explicar la pasión y la alegría que manifestaban quienes participaban en las carreras populares. Pero, cuando probé la handbike y vi que podía desplazarme con ella como nunca antes había podido hacer, cuando noté el cansancio en mis músculos, cuando recibí los beneficios que aportaba la práctica de una actividad física y cuando participé en mi primera carrera, todo cambió. Ahora sí sé lo que sentís los hombres y mujeres que formáis esa gran familia de runners, que participáis en las carreras populares. Y lo sé porque he corrido en muchas carreras de la provincia con ustedes, he recibido vuestros ánimos, he visto vuestro esfuerzo y ustedes el mío, me he sentido uno más de ustedes.

Y ahora yo quiero seguir formando parte de esta familia. Pero sólo puedo participar en las carreras si llevo mi handbike. No tengo ninguna otra alternativa. Sólo por aclarar, la handbike es como un triciclo que se impulsa con las manos, mientras que la silla de ruedas de atletismo se impulsa por impulso de las manos en las ruedas traseras, sin cadenas, seguramente una actividad que requiere más esfuerzo y una posición más incómoda. Yo, únicamente puedo utilizar, por mi tipo de lesión, la handbike. Conozco a lesionados medulares que no pueden utilizar la handbike. Sé también de otras muchas que no pueden utilizar ni la handbike ni la silla de atletismo. Sé que las personas con discapacidad tienen muy limitada sus posibilidades de hacer algún ejercicio.

Yo tuve seguramente más suerte que otras de estas personas y pude disfrutar de mi bicicleta de mano. De segunda mano, eso sí, porque son muy caras. Además, tuve que comprarme un coche para llevarla a las carreras o a entrenar. Y esperar a que pueda encontrar el aparcamiento adecuado para poder sacar la silla de ruedas y la handbike. Pensaba que con tantas dificultades es lógico que las personas con discapacidad practiquen poco ejercicio físico.

En las carreras parece que todas esas dificultades desaparecen. Siempre algún corredor o corredora se ofrece a prestar ayuda, a bajar la bicicleta de manos, a animarte en el esfuerzo, a traerte una bebida al cruzar la meta. Sinceramente, en los valores del mundo del deporte he encontrado las mayores muestras de solidaridad.

Desde hace siete años colaboró con los hombres y mujeres de mi club (CD Handbike Isla) para que las personas con discapacidad se integren socialmente a través del deporte. Realizamos jornadas de sensibilización en discapacidad y deporte adaptado en centros docentes, desde educación primaria a universitaria. Disponemos de handbikes para poner a disposición de quienes quieran probarlas e intentamos participar en todas aquellas carreras populares que podamos, con el objetivo de que alguien pueda tal vez decir: esa handbike me puede venir bien a mí, o a mi hija, o a mi sobrino…

Hasta el año pasado no he podido participar en ninguna de las carreras que organiza o apoya el IMD. Felizmente, el año pasado se pudo hacer lo que durante los seis años anteriores me decían que era imposible. Y se cambió el reglamento para que participaran las handbikes en las carreras del circuito 10K y en la Nocturna del Guadalquivir. Pero no podían participar en el Maratón de Sevilla. La experiencia participando en las carreras del circuito y en la Nocturna ha sido muy positiva, creo. He disfrutado nuevamente con el resto de deportistas, pero esta vez corriendo por las calles de Sevilla, que lo convierte en algo más singular. La organización, aunque siempre mejorable, me pareció notable, no hubo incidentes, la fiesta del deporte se hizo, a mi entender, más grande.

Cuando creía que todas las dificultades para que las handbikes pudieran participar en las carreras habían ya desaparecido, aparece el reglamento de la EDP Media Maratón de Sevilla, en el que un vergonzoso artículo expone que sólo podrán participar aquellas personas con discapacidad que puedan hacer la carrera a pie. No sólo no podíamos correr las handbikes, tampoco las sillas de atletismo. La reacción en las redes sociales ante la denuncia de esta clara discriminación provocó que, a los dos días, y contradiciendo su propio reglamento y plazos de inscripción, se rectificara y se permitiera correr a las sillas de atletismo, nunca a las handbikes.

Ustedes, los corredores y corredoras de a pie, como entre nosotros decimos, sabréis lo que yo quiero. Exacto, yo sólo quiero correr. Pero siempre me cuentan dificultades. ¡Que me van a contar a mí o a cualquier persona que va en sillas de ruedas sobre dificultades¡ Cuando nos dijeron que no podíamos correr en la maratón, nos fuimos y corrimos la de Madrid. Podría elaborar una lista muy grande de las dificultades que supone que ocho personas con discapacidad se desplacen un fin de semana, con sus handbikes, a participar y terminar la Maratón de Madrid. Por cierto, esta carrera se encuentra en la relación de carreras internacionales de la Federación Nacional de Atletismo, al igual que la de Sevilla. Las diferencias son que la de Madrid tiene la clasificación oro, frente a la plata de la de Sevilla, y que aquí no pueden participar las handbikes y en Madrid sí. Esta es la excusa que más repite el IMD y la que más cala entre los deportistas: si las handbikes no pueden correr en la maratón es porque lo prohíbe la Federación de Atletismo. Nunca han mostrado un escrito que afirme lo anterior y, en cambio, sí sabemos que la Federación de Atletismo no lo prohíbe en Madrid.

Yo creo que no podré correr ni la media ni la maratón este año. Creo que mientras no tengamos más apoyos no podremos nunca conseguirlo. Aunque las personas con discapacidad somos sobre el 9% de la población, se nos ve muy poco. Por eso, creo, es importante que se nos vea en todas las esferas de la vida social, incluso en las carreras, incluso en la maratón. No solicito vuestra ayuda para hoy, no me comunico con ustedes para que apoyéis determinado acto de protesta. Me conformaba con que sepáis que algunos miembros de la familia deportiva necesitan ayuda para subir esta escalera, porque alguien olvidó poner ascensores.

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