Opinión

El futuro de la accesibilidad

Lunes, 18 Febrero 2013 08:03 Escrito por  Antonio Corbalán Pinar Visto 1464 veces
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futuro accesibilidadExisten muchas definiciones de la palabra accesibilidad, que atribuyen cualidades, calificativos y características a objetos y lugares que nos rodean en nuestro entorno y en el día a día.

Actualmente, a las personas que nos preocupa el tema de la accesibilidad, nos sorprende que los adelantos técnicos, constructivos, legislativos, económicos y sociales, cuenten con la accesibilidad casi de soslayo, y me explico.

Se diseñan elementos y tecnologías que no puede usar todo el mundo. Se construye una gran parte de los entornos urbanos y las edificaciones con criterios del siglo pasado. Las leyes tratan de forma insuficiente a la accesibilidad y a las personas con diversidad funcional, definiendo de forma ambigua artículos que tampoco se suelen cumplir. Económicamente priman cuestiones de maximización de explotación de recursos que afectan negativamente a los temas de accesibilidad. En la sociedad no existe una sensibilización por la inmensa mayoría, que considera a las personas con discapacidad personas de segunda categoría y de trato especial, dificultando la plena integración. He de decir pues, que no estamos mucho más avanzados que hace veinte años y hay que empezar a activar los mecanismos para no retrasarnos más.

Y yo afirmo que la plena integración no se conseguirá si no introducimos en la esencia misma de nuestra estructura social, esquemas, acciones y procesos que sean plenamente accesibles o conduzcan directamente a la accesibilidad.

¿Es sólo necesario crear espacios accesibles en lugares de gran afluencia de público, como por ejemplo centros comerciales? ¿o debemos enseñar a los profesionales de la construcción a diseñar, construir y gestionar los espacios en general para que todo el mundo pueda utilizarlos sea cual sea el uso al que se destine? No dejo de pensar que si todas las viviendas fueran plenamente accesibles, se alcanzaría un grado muy avanzado en el bienestar social; dejaría de existir, por ejemplo, el confinamiento obligado de personas que pasan años en casa sin poder salir a la calle, algo totalmente inhumano que no es raro de encontrar en la actualidad.

Las redes sociales se encuentran en pleno auge en nuestros días. La red es un gigante que influye en nuestra sociedad ¿una red sin accesibilidad, es un elemento sobre el que construir nuestro futuro? ¿podemos conformarnos con un sistema que deje en la cola a personas con dificultades para poder utilizar la web? No hago más que recordar, en este punto, las protestas contra Facebook por su carencia en el cumplimiento de los estándares web de accesibilidad a los contenidos por parte de algunas personas. Lo que constituye algo totalmente inadmisible.

Las leyes que tratan la accesibilidad deben ser únicas, deben homogeneizarse, deben renovarse, deben redactarse con un régimen sancionador que penalice cuando se incumplen y sobre todo, deben cumplirse. Las leyes que existen en la actualidad son fragmentarias, diferentes entre comunidades, con criterios distintos aunque se dirigen a personas con los mismos derechos y libertades. La ambigüedad con las que se definen no ayudan a su cumplimiento y los edificios y espacios públicos que la cumplen, lo hacen con respecto a determinaciones muy antiguas. Y para más inri, aún siguen redactando las leyes con denominaciones como disminuido, minusválido, parapléjico, inútil, discapacitado o similares.

Estoy convencido que al hacer una inversión, la previsión en la accesibilidad no supone un sobrecoste, sino todo lo contrario, aporta un valor y consecuentemente un beneficio que se puede traducir en el económico. Una inversión de futuro es una inversión en espacios accesibles, sobre todo cuando el espacio no lo es en la actualidad.

La accesibilidad no es el único elemento que entra en juego en este tema. De nada sirve que un espacio o edificio sea accesible si la sociedad no lo respeta. Las acciones de sensibilización de ésta deben organizarse permanente, para personas de todas las edades y colectivos. No sirve de nada que, por ejemplo, se disponga un aparcamiento para personas con movilidad reducida perfecto y que aparque allí todo el mundo sin ningún tipo de civismo. Además, una sociedad sensibilizada y con la suficiente información cumple y hace cumplir los estándares de accesibilidad.

¿Cuál es el futuro de la accesibilidad? Pues uno mejor que en el que actualmente nos encontramos y, empezando ahora mismo, se me ocurren algunas ideas, pero particularizaré en las actividades que yo, como arquitecto y con la consultoría, podemos hacer desde ahora mismo, dejando paso a vuestros comentarios y opiniones para lo que queráis ampliar.

Particularizando en mi profesión y en la empresa en la que actualmente estoy sumido, recuerdo el XVIII Concurso de Ideas Emprendedoras del Ayuntamiento de Murcia, con el que resultamos premiados con un Accésit en diciembre de 2010, durante el cual expuse una serie de servicios relacionados con nuestra empresa, entre las cuales se destacaba la validación, revisión y auditoría de todas las nuevas edificaciones para que cumplieran un estándar en accesibilidad. Que no se volviera a repetir, ante los ojos de agentes públicos y privados una pasividad ante las injusticias cometidas contra las personas con diversidad funcional en el campo de la accesibilidad. Además, influiría positivamente en toda la sociedad.

Debió ser una buena idea, ya que en la reciente toma de posesión del reelecto alcalde Miguel Ángel Cámara en el Ayuntamiento de Murcia, expuso, entre otras cuestiones, la creación de una Oficina de Accesibilidad que revisarán las edificaciones para que sean accesibles para todos, la noticia la podéis consultar en este enlace.

Creo que es algo positivo para el bien común de la sociedad. Aún no sé si contarán con nosotros, ya que creo que tenemos y debemos decir y aportar algo a la accesibilidad de todos los murcianos y por extensión, de toda la sociedad.


 

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