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¿Mal peatón, mala ejecución o pésima accesibilidad?

Viernes, 16 Mayo 2014 00:00 Escrito por  Mariela Fernández-Bermejo Visto 2127 veces
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 Acera estrecha, mal conservada y con alto riesgo de accidentes./ La Ciudad Accesible Acera estrecha, mal conservada y con alto riesgo de accidentes./ La Ciudad Accesible

Numerosas ciudades hacen de sus calles verdaderas carreras de obstáculos y gymkanas de aventura de alto riesgo

Hace unos días nos llegaba a la redacción a través un lector del Periódico de la Accesbilidad 'La Ciudad Accesible' una noticia titulada Reducen la indemnización por una caída a la mitad por ser un 'mal peatón', la cual hablaba de la caída que una ciudadana sufrió en la vía pública, nada extraño ya que este tipo de accidentes son habituales.

Lo que nos llamó la atención es que esta caída se produjo cuando la persona afectada bajaba por unas escaleras en las que existía un hueco que no estaba señalizado, según se extrae de la sentencia judicial. La caída por este desperfecto del viario público provocó una fractura del tobillo que ha tenido que ser operado.

Tras varios meses de ir y venir este caso en los juzgados, el juez ha dictaminado que tras analizar la situación de la escalera, el estado de la misma es capaz de producir los daños que la ciudadana indica, pero también alega que "se considera que hay injerencia de la víctima toda vez que debió extremar las precauciones, lo que hace que exista una concurrencia de culpas". Es decir, que los daños causados a la ciudadana deben ser asumidos al 50% por ella y por la empresa contratista.

Cuando estábamos leyendo la noticia no dábamos crédito a la misma, ya que da la sensación que se penaliza a la ciudadana por no ir 'atenta' al mal estado de un espacio público, cuando esto sería toda una aberración.

Realmente se trata de una sentencia preocupante y que nos ha alertado bastante, ya que no solamente te pueden multar por ser un mal peatón. Si además hubiera causado algún desperfecto para evitar la caída y no fracturarse el tobillo, es probable que esta ciudadana hubiera tenido que indemnizar al ayuntamiento correspondiente por ello.

El estado viario, de las plazas, de las aceras, etc., es responsabilidad del consistorio municipal o de la empresa contratada a tal efecto, y no hay que culpar jamás a los peatones despistados, con especiales dificultades en sus movimientos, como las personas mayores o personas discapacitadas con movimientos espásticos por ejemplo, o simplemente que no han visto un hueco en una escalera por baja visión es, cuanto menos, un despropósito y un motivo de discriminación por discapacidad o vejez.

Hace algún tiempo, un compañero de La Ciudad Accesible estuvo en rehabilitación debido a una operación de rodilla a la que fue sometido y, durante el tiempo que estuvo asistiendo al hospital por este motivo, pudo comprobar de primera mano la cantidad de personas mayores que han sufrido caídas en las calles de nuestra ciudades por deficiencias graves en la accesibilidad de nuestro entorno urbano. La mayoría de las personas mayores que estaban asistiendo a rehabilitación lo hacían por caídas en alcorques de árboles mal tapados o señalizados, caídas en bordillos en los cruces de las calles, choques contra bolardos, etc. ¿No sería más sencillo tener una ciudad agradable, confortable, sin tantos elementos hostiles que permita a todas las personas, independientemente de su edad o capacidades, disfrutar de ella y transitarla sin riesgos?

Aludiendo a lo que ahora está en boca de todos, y que siempre se culpa a la crisis, ¿no sería mucho más barato 'arreglar' estas ciudades en lugar de tener que costear operaciones y largas rehabilitaciones de personas que se accidentan por falta de accesibilidad? Lo mismo que la implementación de criterios de accesibilidad reducen los riesgos laborales y las bajas por enfermedad, también estos criterios reducen la caídas en nuestras ciudades y por consiguiente, las 'dichosas' denuncias de los viandantes a los ayuntamientos por el mal estado de conservación de sus calles o elementos urbanos que dificultan la deambulación de los mismos.

Y por último, ¿está el ciudadano obligado a pagar de forma corresponsable los daños que él mismo ha sufrido por no ir atento a los peligros de la calle que son responsabilidad de los ayuntamientos o las empresas contratistas ya que para ello pagamos numerosos impuestos municipales, provinciales, autonómicos y nacionales? ¿Es problema de ser un 'mal peatón' o de un mala ejecución?

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