Enlaces patrocinados

La cooperación granadina sale a la calle para hablar de sus proyectos de desarrollo

Viernes, 12 Mayo 2017 00:00 Escrito por  La Ciudad Accesible Visto 686 veces
Valora este artículo
(0 votos)
Detalle del cartel de la Feria de la Solidaridad. Detalle del cartel de la Feria de la Solidaridad.

Las organizaciones exigen terminar con la pobreza y la desigualdad y, para ello, se necesita una verdadera y coherente voluntad política

El sábado, día 13 de Mayo es el día de la Feria de la Solidaridad. La CONGRA, Coordinadora granadina de Organizaciones no gubernamentales para el desarrollo, expone a la ciudadanía de Granada los proyectos en los que está comprometida. Estos proyectos de ayuda al desarrollo que no serían posibles sin las aportaciones de los granadinos y granadinas. Es un día para dar las gracias a Granada por la generosidad de sus habitantes.

A lo largo de la jornada habrá talleres de música, danza y reciclado, carreras por el agua, juegos para niños y niñas, información de las organizaciones, pinta-caras, venta de comercio justo.

La CONGRA es la unión de 36 organizaciones que, desde Granada, luchan por mejorar el bienestar de la población de los países empobrecidos. Y esta lucha ha ido evolucionando a lo largo de los años. Ha pasado de una visión asistencialista, a una visión más política, que busca las causas de la pobreza y la desigualdad para combatirlas. Hoy día la cooperación pone el foco en empoderar a los países del Sur y en desarrollar de sus capacidades. Se podría decir que se ha pasado de “dar el pescado” a “dar la caña y enseñar a pescar”.

Es un día para que la ciudadanía de Granada conozca qué hacen las organizaciones, cuáles son sus valores, sus objetivos, sus acciones. Todas tienen el objetivo común de acabar con la pobreza y la desigualdad. Pero cada una lo hace en un continente diferente: África, Asia o América, y con una población diversa: menores, mujeres, enfermos, agricultores, ganaderos.

Para que las organizaciones desarrollen su trabajo es imprescindible la participación del Estado, porque la ayuda al desarrollo es una política pública. Sin embargo, desde el inicio de la crisis, esta política pública ha sido la más castigada de todas, más que la educación o la sanidad, con un recorte de 70% de sus fondos.

Los recortes en la ayuda al desarrollo se dan en todos los niveles de la Administración. A fecha de hoy, por ejemplo, se desconoce el compromiso real y concreto del Ayuntamiento de Granada con la Cooperación. Los grupos políticos no se ponen de acuerdo en los presupuestos, lo que transmite el mensaje de que la ayuda a la cooperación no es importante para ellos, que no hay una verdadera voluntad de destinar fondos a este fin.

El Ayuntamiento de Granada, como el resto de España, nunca cumplió el compromiso de donar el 0,7% a la cooperación. Desde 2009 sólo se han destinado 50-60.000€ anuales a la ayuda de emergencia y a la educación para el desarrollo, que no llega ni al 0,1%. Igualmente España destina apenas el 0,13% de su Renta Nacional Bruta.

Sin embargo, en el mundo sigue habiendo 836 millones de personas que viven en la pobreza extrema, 2.400 millones de personas no cuentan con saneamientos higiénicos básicos -1 de cada 3 personas no puede usar una letrina-, 748 millones no disponen de agua potable -1 de cada 10 habitantes del mundo-, 780 millones sufren malnutrición crónica, 57 millones de niños y niñas no pueden escolarizarse, 3 millones de recién nacidos que mueren cada año por causas evitables, 300.000 mujeres que mueren cada año por causas relacionadas con el embarazo o el parto. Además, estamos ante la mayor crisis de desplazamiento humano desde la II Guerra Mundial. Más de 65 millones de personas han abandonado sus hogares por las guerras, la pobreza y el cambio climático. España se comprometió a acoger a más de 17.000 personas refugiadas y ha acogido escasamente al 6%.

Las organizaciones exigen terminar con la pobreza y la desigualdad. Para ello hay cambiar el modelo de desarrollo. El crecimiento económico per se no resuelve los problemas. Es imprescindible que el desarrollo sea respetuoso con el medio ambiente y que se base en la redistribución. De esta manera todos se beneficiarán de la riqueza del planeta y se asegurará el bienestar de las generaciones futuras.

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.